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Una hotelería sostenible ¿cómo si?


Somos parte de un gigante turístico de 1,130 hoteles dispersos por todo el Caribe Mexicano, este gigante es nuestro frente de creación de riqueza.

Por nuestros hoteles entra la derrama económica que luego se convertirá en sueldos, pagos a proveedores, contratistas y pagos de impuestos, derechos y aprovechamientos que luego se convertirán en servicios públicos, obras y acciones de gobierno también.

Nuestra hotelería respira masas monetarias que luego expira sobre nuestras manchas urbanas.

Si bien nuestras manchas urbanas poseen ya sus propias masas monetarias pues llevamos 50 años haciendo turismo, está cantidad de dinero circulante es constante y para ser variable y creciente necesita de más y más turistas.

También, la inversión inmobiliaria o en inventarios de las empresas está en función de la demanda de bienes y servicios que la gente ejerce sobre sus ofertas y todo éste entramado de flujos de dinero inicia con la hotelería.

Todos dependemos directa o indirectamente del turismo para progresar, esto es claro y trillado. Y sin ocupación hotelera nos estancamos, baja el flujo monetario y se detiene la inversión, cae el empleo.

El ejemplo fué durante la pandemia, el boquete recaudatorio fué brutal, se paralizó todo y muchos empleados de la hotelería terminaron en los tianguis de la ciudad vendiendo cubrebocas y gel.

Pero toda esta gigantesca maquinaria de divisas, está construida físicamente, opera y realiza sus actividades sobre nuestros ecosistemas, y no puede ser de otra forma.

El impacto ambiental sobre nuestros recursos naturales es desproporcionado, excesivo y frontal, tenemos que comenzar una cruzada por mejorar la forma como hacemos nuestra infraestructura turística, como la operamos, como expandenos nuestras manchas urbanas y como funcionamos, antes que rebasemos la capacidad de resiliencia de la naturaleza y destruyamos todo lo que hemos construido con tanto esfuerzo.

Nuestras selvas, acuífero, lagunas, playas, arrecifes y en general el conjunto esta seriamente impactado y amenazado, si deja de funcionar el flujo subterráneo que interconecta los diversos ecosistemas colapsará trágicamente, ya hay síntomas claros de esto en diversos puntos del litoral.

No creo que la solución sea comenzar una campaña para demoler hoteles o hacer puras palapas, al contrario, si la demanda aumenta hay que aumentar nuestra oferta de cuartos hoteleros, por que a menos que dejen de coxer, la tendencia es de crecimiento poblacional arriba del 7% anual.

¿Como si podemos hacer nuestra hotelería sostenible?

¿Cuáles son las prácticas ambientales que debería cumplir un hotel?

¿Qué paradigmas hay que romper?

No únicamente lo que exige la legislación vigente, no, ¿cómo puede un hotel ir más allá de la Ley y compensar su presencia en el ecosistema?

Al final de cuentas, todos vivimos de los servicios ambientales que el ecosistema nos da, y no solo tenemos derecho a un medioambiente sano, tenemos la obligación para nuestras generaciones futuras.

Veamos un listado preliminar de lo que se conoce como "desempeño ambiental" enfocado a los hoteles y de ahí iremos haciendo más entregas que el tema es extenso:

Residuos Sólidos: Debe tener un Plan de Manejo de Residuos como gran generador según la Ley de Residuos Estatal presentado a la Sema, este plan debe implementarse en su operación y tener la participación organizacional del personal. De ese plan de manejo deben derivarse acciones de reducción, reutilización, reciclaje y economía circular y desprenderse con el tiempo una cultura más conciente en el personal que labora en el hotel, poco a poco y con el tiempo puede extenderse a las familias y proveedores, incluso al turista.

Residuos Líquidos: Básicamente las aguas negras producto de los baños, de la cocina y de la limpieza, en muchos casos producto de la desalinización o depuración en general, tienen que tratarse e irse al riego de jardines o campos de golf, usarse en limpieza de algunas áreas y el agua tratada restante irse al

drenaje hidrosanitario o bien, cuidando que la calidad final cumpla la NOM-01-Semarnat-2021 para poder inyectarse al subsuelo y que el ecosistema sea capaz de incorporarla nuevamente al flujo natural.

Residuos sólidos y líquidos son preocupantes, por que son de impacto ambiental constante y visible, por que nos superan a diario, aunque no son los únicos que deben formar el desempeño ambiental basado en mejoras en las prácticas.

Hay que reducir riesgos de contaminación, verificar emisiones de gases, ruido, vibraciones y que aunque los hoteles son llamados la industria sin chimeneas, en realidad son habitacionales y solo en sus cuartos de máquinas y calderas tienen éstos últimos cuidados ambientales.

No me meto en cuestiones de protección civil, seguridad estructural, incendios o riesgos en instalaciones obsoletas, pero hay otro mundo aquí de cuidados que mencionar.

Desde hace 10 años los recales masivos de sargazo se han convertido en un dolor de cabeza para los hoteles, no solo afectando al turista en su disfrute de la playa, nos afecta en imagen y el impacto ambiental a la laguna arrecifes entre la playa y el arrecife tiene consecuencias terribles. El sargazo es un residuos de manejo especial, cuando recala, o debería serlo. No hay otra forma de verlo, mientras flota y se mueve en las corrientes marinas pueden llamarle alga pelágica o como quieran llamarle, pero una vez acumulado destruyendo la orilla de la playa, pudriéndose y nuestra imagen de sol y playa, es un residuo y terriblemente contaminante. El manejo ambiental responsable de ésta limpieza de playas, debe dar un paso más, no bastan barreras de contención, sargaceras y tractores para limpiarle la playa a los turistas, se requiere cuidar la duna, los puntos de sacrificio, contenedores de transferencia, enviarlo a sitios de disposición final adecuados (que no los hay). Yo diría que los hoteles necesitan un Plan de Limpieza de Playas más serio que la bandera Blue Flag o más que eso.

La energía es importante, bajar el consumo y generarla en forma alternativa, con implementos solares y eólicos, las pantallas expuestas al sol que representan los edificios de los hoteles son gigantescas, podrían generar gran parte de la energía que usan, solo amortizando la inversión como costo, es un paradigma que aún no rompemos, no pensamos en ello.

El reverdecimiento de balcones, paredes, azoteas y todo lo que pueda volverse verde, es otro paradigma, no basta con los jardines.

Si se calcula cuanta selva dejó de existir para hacer el hotel, debería el hotel reforestar o compensar a razón de 10 a 1 en éste sentido, crear cultivos de manglar, hacerse cargo de áreas naturales protegidas o donar a quienes se hacen cargo y podríamos comenzar a construir un mercado de bonos local de contaminadores y protectores, en vez de andar de activistas contra empresarios, podríamos comenzar a calcular la huella de carbono que genera cada hotel y traspasar a quien pueda compensar esa huella recursos materiales, financieros o humanos, o el mismo hotel en forma directa.

Se que éste tema es gigantesco, que hay más prácticas, paradigmas y tecnología de la que podemos escribir, se que la hotelería no se limita a los centros de hospedaje y que debemos brincar a las marinas, restaurantes, plazas comerciales, conjuntos habitacionales, industrías y que muchos empresarios se limitan a cumplir lo que la Ley exige, otros prefieren corromper al funcionario y obtener sus permisos ambientales, otros pensarán que el éxtio financiero no van con los costos de una buena gestión ambiental, pero hay una nueva tendencia en los corporativos hoteleros por ir más allá de lo que exige la ley, hay muchos ingenieros ambientales en los hoteles ya del nivel del gerente de mantenimiento o el de compras, hemos avanzado, urge acelerar y sé que si empujamos todos en éste sentido podemos mejorar la sostenibilidad de nuestro proyecto turístico y hacer de éste gigante no solo un modelo de éxito turístico, también un modelo de sostenibilidad.

Y ojo, que la tendencia global del turista está inclinándose a rechazar hoteles que no demuestran tener mejores prácticas ambientales, hay incluso una nueva corriente de turistas ambientalistas.

Pero la motivación básica es que si no cuidamos nuestro activo más valioso, nos quedaremos sin negocio, y nuestro activo más valioso no es la infraestructura hotelera, es la naturaleza sobre la que está construida.

Espero tus comentarios, en ésta cruzada por el ¿cómo si podemos crear más hotelería sin acabar con nuestros ecosistemas? ...


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